Técnica del Semáforo para mejorar las relaciones familiares

Hoy es día de herramientas para grandes y pequeños, hablemos de la Técnica del Semáforo!

Recuerdo que en una presentación que hice para Directores de Recursos Humanos hace un montón de años, presenté una adaptación personal de esta técnica y, en una visita posterior, uno de los clientes mantenía las tarjetas que le habíamos entregado y las usaba con sus trabajadores para fomentar la comunicación positiva… Me quedé fascinada, y posteriormente la he ido introduciendo en consulta para gestionar conflictos de pareja, dificultades de comunicación y, sobre todo, para manejar rabietas infantiles.

Es una técnica bastante sencilla de aplicar y de entender desde una temprana edad. Allá va!

MATERIALES:

  • Cartulina roja
  • Cartulina verde
  • Cartulina amarilla
  • Tijeras

PREPARACIÓN DEL MATERIAL:

Recortar tarjetas del mismo tamaño para cada adulto en la familia, de manera que tengamos una de cada color por adulto. El tamaño debe ser lo suficientemente manejable como para que se vea bien y que al mismo tiempo se pueda llevar encima. De una cartulina tamaño folio se pueden sacar 4  tarjetas.

EJECUCIÓN DE LA TÉCNICA:

Hay que explicar las normas a los pequeños de la casa y asegurarse de que las entienden bien, dejando claro que el objetivo de este juego es conseguir que todos en casa estemos más contentos y sepamos cuando lo que hacemos está fenomenal, regular o es una conducta que no queremos que se vuelva a repetir. Así conseguiremos también evitar conductas en los adultos poco adaptativas como gritar, enfadarse… y fomentaremos una comunicación mucho más efectiva.

En primer lugar hablaremos del funcionamiento del semáforo con preguntas tipo:

Si vemos una luz verde en un semáforo, ¿Qué debemos hacer? CONTINUAR

Si vemos una luz naranja en un semáforo, ¿Qué debemos hacer? PENSAR QUÉ HACER (si nos da tiempo o no a pasar)

Si vemos una luz roja en un semáforo, ¿Qué debemos hacer? PARAR

Entonces sacaremos nuestras tarjetas y explicaremos el significado de cada una:

VERDE: La sacaremos cuando estemos haciendo las cosas muy muy bien! Por ejemplo, lavarse los dientes antes de acostarnos.

NARANJA: La sacaremos en aquellos casos en los que, aunque todavía no hemos hecho algo que no está bien, pero vamos por el camino: Por ejemplo, te he pedido que te laves los dientes y no lo estás haciendo… es un aviso, no me enfado y te explico lo que te he pedido.

ROJA: Es para aquellas ocasiones en las que realmente la conducta no está siendo adecuada y se debe dejar de hacer de manera inmediata.

Los estímulos visuales son muy potentes, y generan una reacción inmediata y un autoanálisis muy efectivo, ¿te animas a probarlo?

Feliz día!

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