No deja de resultarme curioso estar escribiendo este minipost, justo por eso, porque uno de los motivos por los que decidí no escribir post largos es por mi ritmo de vida rápido, urgente y con poco tiempo para sentarme de manera relajada a leer.

Esto no quiere decir que considere este modo de vida el más adecuado. En general no me suelo posicionar mucho, mi lema es “Si te hace feliz, adelante. Si no te hace feliz, cambia”. No suelo escribir en modo autobiográfico, pero hoy me voy a permitir la licencia de hacerlo.

Quería compartir con vosotros la filosofía “Slow-life”, cuyo slogan dice algo así como “desacelera para ser feliz”. Y si… creo que estoy en ese momento en el que una rotura de mi mano derecha me ha hecho parar y descubrir una nueva manera de hacer las cosas.

Mi día a día no es muy diferente al del resto de las personas, me levanto, apaño a los enanos, trabajo en mi “ocupación 1”, recojo a los enanos alguna tarde, trabajo en mi “ocupación 2”, escribo en el blog, estudio máster, compra, cocina, juega, visita a mamá, café con amigas… uff!! Y ko a la cama para empezar otra vez el bucle.

Pero de repente, esa rotura de mano hace que tenga que parar casi todo! Y afortunadamente pueda “descubrir” una vida con menos “deberes” y más “deseos”.

Acercar al blog el concepto de “slow-life” desde la experiencia me hace sentir muy bien y si estás en ese momento en el que la balanza de tu vida está llena de “deberes” y no de “deseos” igual es momento de darle una vuelta, experimentar y decidir.

El concepto de “slow-life” está basado en el análisis del ritmo de vida que llevamos y que la sociedad está fomentando:

  • Culto a la velocidad, ¿Realmente nos llena como individuos?
  • Analiza tu tiempo y decide.
  • Prioriza teniendo en cuenta tus deseos.
  • No cubras más del 70% de tu día en obligaciones.
  • Entenderla como actividad, no como pasividad, pero actividad en armonía con el bienestar.
  • Fomentar la solidaridad, no la competitividad… Esta es mi favorita!
  • Realiza las actividades básicas con atención plena, es decir, cuando estés comiendo, come; cuando estés leyendo, lee… y no apures hasta esos momentos en los que parece que lo normal es comer delante del ordenador o mientras contestamos una llamada.
  • Aprende a decir no: Estamos acostumbrados a hacer listas de “TO DO”, quizá es un buen momento para hacer listas de “NOT TO DO”.
  • Reserva unos minutos al día para relajarte y respirar; si no sabes por dónde empezar, tienes disponible el post de RESPIRACIÓN DIAFRAGMÁTICA.

Quizá te ha llamado la atención alguno de estos puntos, si es así te animo a que pruebes, solo una semana y compartas con nosotros tu experiencia.

La mía ha sido tan positiva que comienza el cambio. Os mantendré informad@s!

Si te ha llamado tanto la atención que quieres profundizar más, te recomiendo el libro “Elogio de la lentitud” de Carl Honore! Una gozada de lectura!

Feliz día!

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