Hace unos meses mi hijo de 6 años jugó un partido de fútbol en una liguilla amistosa. Mientras padres y madres estaban a pie de campo, yo disfrutaba del maravilloso sol en las gradas junto al genial espectáculo que estaba viendo.

Creo que fue una de las mejores  experiencias del año, por tener la oportunidad de analizar el comportamiento de los niños y por tener la oportunidad de analizar el comportamiento de los adultos.

Los niños estaban disfrutando de lo lindo, totalmente ajenos a lo que estaba ocurriendo fuera, trabajando realmente en equipo, disfrutando de cada pase, de cada saque, de cada cambio… hasta que un papá ha gritado, entonces los niños se han empezado a percatar de que tenían un público que les estaba mirando.

Cómo ha debido ser ese grito para que los niños hayan modificado su comportamiento, pues ha sido un gran grito hacia los padres… simplemente un “un aplauso para estos jugadores”.

Los papás y mamás hemos empezado a aplaudir, y , como suele ocurrir en estas ocasiones, “nos vinimos arriba”, voces de ánimo, mensajes positivos, risas, apoyos!

Muchas veces oigo a papás y mamás criticando el ambiente competitivo o el mal comportamiento de algunos padres, y comentarios y comentarios sobre el tema.

Es posible que esto no ocurra?Si, y está en nuestras manos. Esa tarde conseguimos disfrutar, padres e hijos, gracias al positivismo de los adultos.

Os invito a que podáis compartir con nosotros situaciones parecidas y poder trasmitir la importancia de la psicología positiva aplicada a la educación.

Buen día!

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