En general cuando queremos comenzar a comer de manera más saludable, uno de nuestros primeros objetivos es reducir el azúcar refinado o eliminarlo de nuestra dieta.

Queremos dejar de consumir azúcar, porque nos bombardean con lo terrible que es para nuestra salud. Por otro lado, la industria alimentaria nos ofrece multitud de alternativas “saludables” (que conscientemente entrecomillo) para edulcorar los alimentos.

Pero, ¿qué hay de cierto en todas esas alternativas?

La primera realidad con la que debemos enfrentarnos es que si queremos dejar de consumir azúcar, ninguna alternativa es realmente saludable.

Pero, como normalmente comenzamos por abandonar el azúcar refinado, ahí van algunas alternativas:

Sirope agave, arce, coco: Son jarabes que siguen conteniendo alrededor del 80%, vegetal y con menos calorías que el azúcar refinado. Endulzan algo más y están menos procesados.

Panela: Su ingrediente básico es el jugo de caña, que tras someterse a altas temperaturas se convierte en melaza. Al enfriarse se solidifica y así se comercializa. Contienen sacarosa, glucosa, fructosa, y algunas proteínas y minerales. Al final contiene entre un 75 y un 85% de azúcar.

Stevia: Aunque la buena fama preceda a la Stevia como edulcorante natural, no es totalmente cierto. Si bien la planta de la que se extrae lo es, lo que consumimos no es la planta, sino un procesado que desde 2011 está aprobado en Europa y que después se le atribuyó el código E-960 que suena a poco natural. A su favor decir que tiene un índice glucémico bajo y endulza más con menos cantidad en comparación con el azúcar.

Fructosa: Es el azúcar presente de forma natural en las frutas y algunas verduras y legumbres, pero cuando lo utilizamos como edulcorante, volvemos a encontrar un producto que debe ser procesado y que contiene 99,8 gramos de hidratos de carbono por cada 100 gramos. Ahí os dejo esa reflexión.

Miel: Contiene un 82% de azúcar, tiene un alto valor energético y se le otorgan unas propiedades maravillosas. Pero utilizarlo como sustituto del azúcar no tiene demasiado sentido.

Azúcar moreno: Si bien no está refinado, contiene entre un  85-95% de azúcares, el resto agua y minerales en casi imperceptible cantidad.

CONCLUSIÓN: Si realmente quieres dejar de consumir azúcar, ninguno de estos “sustitutos” te ayudarán en tu tarea. Si tu objetivo es sustituir el azúcar refinado por algo un poco más saludable, esas son algunas alternativas. Eso sí, por favor, lee siempre bien las etiquetas de los productos para asegurarte de que lo que vas a consumir es lo que realmente quieres.

Te dejo dos enlaces que me han parecido muy interesantes y que me han acompañado en la redacción de este post:

El comidista: https://elcomidista.elpais.com/elcomidista/2016/02/25/articulo/1456400448_908284.html

Gominolas de petróleo:

http://www.gominolasdepetroleo.com/2014/12/el-mito-de-los-cinco-venenos-blancos-ii.html

Gracias Leticia por inspirar este post!

Feliz día!

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