Poner los aceites esenciales a disposición de la salud ahorraría muchísimas enfermedades.

Mi percepción de la salud está basada en la no enfermedad, por tanto, en la medida en la que podamos prevenir las enfermedades o minimizar sus efectos negativos, estaremos más cerca de disfrutar de la vida.

Los aceites esenciales tienen multitud de usos, en prevención y en paliación de síntomas.

La manera de utilizarlos varía, en este mini post solo voy a centrarme en uso en bol, difusor o brumizador (este me gusta más y mejor si tiene colorterapia)

Os voy a dejar información de los 3 básicos que yo siempre tengo en casa.

  1. Ravintsara: Este aceite nunca debe faltar en una casa donde haya niños. Aumenta las defensas en invierno de manera natural y su uso es muy sencillo.

Mi recomendación: Poner en un recipiente 3 gotitas de Aceite Esencial de Ravintsara en un bol que resista el calor. Hervir unos 300 ml de agua e incorporarlos al bol. Colocarlo en una habitación media hora antes de irnos a dormir.

Por otro lado, podemos poner un par de gotitas en un colgador de radiador y cambiar agua y rellenar gotas cada 4-5 días.

En brumizador, llenar 300 ml y poner 4 gotitas.

  1. Lavanda: Tiene multitud de propiedades, pero quiero destacar el uso analgésico y sedante. Sedante para trastornos del sueños, situaciones de ansiedad puntuales (exámenes, entrevistas de trabajo…) y como analgésico ante dolores de cabeza, por ejemplo.

Mi recomendación: En estos casos su uso es igual que el anterior, incluso utilizado en un brumizador suave una hora antes de acostarnos y programar una hora después, ayuda a conciliar el sueño y ejerce su efecto analgésico.

Si lo tenemos en casa puesto de manera constante, potenciará el efecto de otros aceites.

  1. Menta: Gran uso para los problemas digestivos de mayores y pequeños. En esta época del año en que los problemas gastrointestinales están a la orden del día, no podemos dejar de tener este aceite esencial en casa. Alivia los dolores de estómago y en general los asociados con el aparato digestivo.

También muy potente para problemas respiratorios por ser expectorante y antiséptico.

Mi recomendación: Reservar su uso para casos en los que existan dolores de estómago o necesitemos algún expectorante en primera fase. Siempre en brumizador o en en bol con agua hirviendo igual que en casos anteriores.

Siempre recomiendo brumizadores por la seguridad de su uso ya que previenen quemaduras o vertidos innecesarios. Y, claro, si llevan luces tenues, alegran nuestro ambiente.

PRECAUCIONES:

  • No utilizar NUNCA los aceites esenciales de manera directa sobre la piel, salvo en casos estrictamente recomendados.
  • Mantener fuera del alcance de los niños.
  • Revisar las alergias domiciliarias.
  • No utilizar si en el domicilio existen menores de un año salvo recomendación expresa.
  • No utilizar si existen patologías respiratorias salvo recomendación expresa.

Si tienes algún caso concreto, por favor, realiza tu consulta en contacta y estaré encantada de atenderte.

Feliz día!

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