Hoy quiero hablar de la homeopatía y su efectividad en los niños. Sé que es un tema que genera debate, que existen defensores y detractores y que hay gran cantidad de personas que ni si quiera se la plantean como tratamiento.

Soy una gran defensora de la homeopatía, me funciona a mí, a  mis hijos y a mi entorno, también a mis pacientes.

He pedido colaboración a dos personas que acudieron a mí con sus hijos para que os contaran su experiencia con los tratamientos homeopáticos. Copio “literalmente” lo que ellas han escrito.

Vanesa acude con su hija de 2 años de edad, ahora va a cumplir 4 años:

“Mi nombre es Vanesa y tengo una niña de casi 4 años. Antes de tener a mi hija, prácticamente desconocía el mundo de la homeopatía y sus beneficios. Fue al nacer mi pequeña, cuando a los tres meses de vida, recurrí a ella. En un principio era bastante escéptica, pero al comprobar los resultados, mi opinión cambió por completo.

La primera vez que empleé homeopatía en mi hija fue por recomendación de la matrona que me llevó el parto. Mi hija padecía de cólicos de lactante, y gracias a los productos homeopáticos y a los masajes, aquello se superó.

Desde aquel día, he recurrido a ello para otras muchas afecciones que ha podido padecer.

Hace un poco más de un año, mi hija, tenía cada dos por tres infecciones de oídos, otitis. Después de consultar con varios y diversos otorrinos, donde todos coincidían en que se le debería de operar para poner unos drenajes, optamos por recurrir una vez más a la homeopatía. Gracias a nuestra homeópata que dio con el tratamiento adecuado, y junto con el tratamiento médico, funcionó. A día de hoy, los médicos han descartado por completo el tema de los drenajes por la mejoría que la niña ha tenido.

Puedo decir que, en nuestro caso, gracias a la homeopatía, la salud de mi hija ha mejorado considerablemente y por supuesto seguiré recurriendo a ella siempre que sea necesario.”

Victoria  acude con su peque de 10 meses y nos deja esta reflexión:

“Mi nombre es Victoria, tengo dos hijas,  Dora de 7 años y Alicia de 2 años.
Empecé a usar la homeopatía tras el nacimiento de mi segunda hija, después de 1 año de urgencias, tratamientos con antibiótico y con multitud de fármacos  para  paliar otitis recurrentes y resfriados que se terminaban complicando.
Después de 1 año de su uso, Alicia no volvió al tener una otitis. El uso del antibiótico fue reduciéndose hasta no volver a tener la necesidad de usarlos y los resfriados se quedaban en simples resfriados.
A partir de entonces hemos seguido usando la homeopatía en casa y siempre que he tenido ocasión la he recomendado a familiares y amigos”.

Solo puedo daros las gracias y esperando que muchas personas puedan mejorar la calidad de vida de sus peques.

Feliz día!

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